Nuestras madres y abuelas han conservado una de las más preciadas joyas de Elda: su gastronomía. Son unas grandes expertas en la cocina y a través del tiempo nos han transmitido su pasión por los platos tradicionales de nuestra ciudad, sus ingredientes, su elaboración, sus sabores y aromas.
Recetas que hemos vivido desde que éramos pequeños, en nuestra casa, en nuestra familia, sabores que quedan en el paladar y forman parte de los recuerdos de nuestra niñez, y aún hoy en día los seguimos comiendo de forma habitual.
Elda sabe a rellenos o fasiuras del 8 de septiembre o el día de Navidad. Sabe a buñuelos en San José, a toñas y monas de Semana Santa, a ollica, fandango, gazpacho, gachamiga y a deliciosos platos que nos identifican como eldenses
Elda sabe a recetas tradicionales. Tenemos una gran variedad porque hay muchas influencias manchegas o andaluzas. Elda sabe a rellenos o fasiuras que solemos cocinar el 8 de septiembre, día de la Virgen de la Salud, o el día de Navidad. Sabe a buñuelos en San José, sabe a toñas y monas de Semana Santa, a ollica, fandango, gazpacho, gachamiga y a un innumerable conjunto de deliciosos platos que nos identifican como eldenses.
Estas recetas tradicionales deben perdurar en el tiempo porque forman parte de la esencia y cultura de nuestra ciudad. Tenemos que seguir elaborando estos manjares y transmitir su conocimiento para que nunca se pierda, ya que a una ciudad también se la identifica por su gastronomía.
